Productos de primera calidad desde las Rías gallegas. Esta es la materia prima con la que trabaja Areoso Gourmet para elaborar las mejores conservas. Los ingredientes que se utilizan en las distintas salsas que acompañan al producto son origen natural, sin aditivos ni colorantes artificiales.

Extealde Distribuciones acerca a los establecimientos hosteleros y de alimentación un producto superior, considerado como delicatesen y realizado de forma artesanal, contando con un personal altamente cualificado que mima el producto y que permite que llegue a la mesa en óptimas condiciones.

Variedades enlatadas

Pulpo en aceite de oliva virgen extra
Capturado en el momento óptimo, el pulpo llega a las instalaciones para ser transformado en una conserva de alta categoría. El pulpo es cocido el tiempo suficiente para poder apreciar toda su textura y sabor. Después, se trocea, se selecciona y se empaca a mano lata a lata y se le añade aceite de oliva virgen extra para potenciar su sabor. De manera inmediata se procede al cierre y esterilización de las latas, cumpliendo unos estrictos controles de calidad que garantizan la perfecta conservación del producto sin necesidad de añadir conservantes ni aditivos artificiales.

Mejillones en salsa escabeche
Los moluscos son lavados con agua de mar limpia y desprovista de la suciedad al entrar en la factoría. A continuación, se someten a cocción, se fríe en aceite de oliva, se desviste, se introducen en el envase y se le añade el escabeche.

Atún claro en aceite de oliva
El atún claro es seleccionado en función de su origen, tamaño y época de captura. Una vez en la fábrica, los lomos de atún claro se cuecen, para luego ser llevados a la lata mediante un corte justo y sin migas, proporcionándole una textura suave y jugosa, a la que se le añade una cobertura de aceite de oliva.

Almejas al natural
Las almejas son capturadas únicamente en las Rías Gallegas, en su mejor momento. Una vez recibidas en la fábrica, las almejas son depuradas para garantizar un producto final limpio y sin arenas. Después de la cocción, se lavan con salmuera templada y pasan a ser empacadas una a una en las latas. Se añade una cobertura de agua natural, se cierran y se esterilizan.

Navajas al natural
La navaja tiene un proceso parecido a la almeja. Está depurado como los demás moluscos bivalvos. Se cuece en agua, con las características higiénico-sanitarias correctas; el molusco se abre y pasa a ser desconchado a mano, con mucho cuidado de no romperse. A continuación se lava de nuevo en agua caliente con laurel, cebolla y limón, para darle aroma y sabor. Se empaca y acto seguido se le añade agua natural.

Sardinillas en aceite de oliva
La sardinilla, pese a ser un pescado, es un producto exigente y presenta un proceso de elaboración con bastante trabajo. A la llegada a fábrica, la sardinilla se descabeza y eviscera con mucho cuidado para evitar roturas y no estropear su presencia. A continuación, se colocan en parrillas, pasándolas y sumergiéndolas en salmuera, para que le de sabor y dureza. Posteriormente, son sometidas a un tueste tradicional y empacado a mano en cada lata. Una vez añadida la cobertura de aceite de oliva se procede al cierre y esterilización de los envases.

En el caso de las sardinillas en aceite de oliva picantes, ya en la lata se les añade una guindilla para darle ese toque tan especial.

Zamburiñas al natural
Las zamburiñas son un molusco parecido a la vieira que se caracterizan por su gran sabor. Se adquieren en las lonjas cercanas para mantener la máxima frescura. Se cuecen, en un proceso similar al del mejillón, y se separa la concha de la vianda. A continuación y de manera manual, se manipulan las zamburiñas quitándole el hepatopáncreas para aportar mayor calidad. Se empacan y se les añade una cobertura de agua natural que potencia el sabor a mar de este apreciado molusco.

Ventresca de atún claro en aceite de oliva
La zona ventral del atún claro es una de las más apreciadas por su gran sabor y suave textura. Los filetes de ventresca llegan a la fábrica para ser manipulados de una manera artesanal. Después de la cocción, se limpian y se separan manualmente en finas láminas, de tamaño uniforme. Se empacan en las latas y se les añade aceite de oliva como líquido de cobertura.

Agujas en aceite de oliva
Las agujas de la costa galaicoportuguesa son capturadas al alba y recibidas en puerto con una frescura excepcional. Una vez en la fábrica, se evisceran y descabezan para ser tostadas al estilo tradicional. Después del tueste, son seleccionadas y empacadas por las habilidosas manos de las trabajadoras para, finalmente, añadir una cobertura de aceite de oliva.

Berberechos al natural
El berberecho presenta una elaboración parecida a la almeja, aunque no es un producto tan delicado como ella. Se cuece en agua y pasa por un proceso de desconchado y clasificado automatizado. Se vuelven a lavar en agua caliente, y de ahí pasa al empaque. Se le añade el líquido de cobertura, que es en este caso agua natural, se cierra y se esteriliza.

Filetes de Caballa en aceite de oliva
La caballa, capturada en la costa galaicoportuguesa por artes de pesca tradicionales, es llevada a las instalaciones de Areoso para ser fileteada a mano, obteniendo así, unos filetes homogéneos y sin sangacho. Los filetes se cuecen y pasan a la mesa de empacado.

Caviar de erizo de mar al natural
El erizo, procedente de las Rías Gallegas, es recolectado en los primeros meses del año. Después de la cocción, se extraen las huevas manualmente y se lavan con mucho cuidado para evitar que se mezclen con la concha.

Ya solo falta saborearlo y disfrutar de un momento Areoso Gourmet.


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